Espaguetis con salsa de mantequilla y salvia

Para saber si la pasta está lista, debes tirar un fideo a la pared!

FALSO. La única forma de saber si realmente está lista, es probándola. Cada pasta tiene un proceso de cocción diferente y la pared no tiene absolutamente nada que ver. Para lo único que sirve lanzar un fideo a la pared es para ensuciarla.

Hay que ponerle aceite al agua para que la pasta no se pegue!

FALSO. El agua y el aceite no se mezclan, con lo cual si el fin es que no se peguen los fideos, estamos desperdiciando aceite. Ningún chef reconocido avala que esto funcione. NO es necesario agregar aceite al agua en la que se va a cocinar pasta.

Si el agua tiene mucha sal, la pasta se sala!

VERDADERO. Cuando está hirviendo el agua es realmente el único momento en el que podemos añadir sabor a la pasta, la sal es básica en este proceso.  Aprovecha para agregar especias y un pedacito de cebolla para que la pasta tenga buen sabor y no quede desabrida (independientemente de la salsa con la que la vayas a cocinar)

Mientras más corta es la pasta, se cuece más rápido!

VERDADERO. Cada pasta tiene su propio tiempo y proceso de cocción, sobre todo si son pastas cortas, largas o rellenas.  Mientras más corta y sencilla sea la forma de la pasta que estés cocinando, más rápido estará lista. Toma esto en cuenta cuando tengas mucha hambre y tengas la opción de cocinar spaghetti o penne.

Hay que enjuagar la pasta con agua fría para que no pierda la forma!

FALSO.  Error garrafal! Nunca enjuagues la pasta, ya que el agua fría en vez de darle firmeza, podría hacerla chiclosa por dentro al sufrir un cambio tan drástico de temperatura.  Lo único que necesitas es colarla inmediatamente después de retirarla del fuego para que no se “cueza de más”.